Dentro del ámbito laboral, todos acumulamos experiencias que, por distintas razones, permanecen en el silencio. Son esas historias laborales no contadas, esos relatos de momentos difíciles o triunfos personales que no suelen ver la luz, pero que influyen en nuestro camino profesional y en nuestra percepción del trabajo.
Sin embargo, ¿Qué hacemos con estas historias? Guardarlas para nosotros puede, con el tiempo, volverse una carga emocional que limita nuestra capacidad de avanzar con ligereza. Al mismo tiempo, compartirlas o reflexionar sobre ellas puede ayudar a liberar emociones y a construir una relación más sana con nuestro trabajo y con quienes lo rodean. A través de esta entrada reflexionaremos sobre la oportunidad de encontrar crecimiento personal y profesional en experiencias que, hasta ahora, parecían olvidadas.
Tabla de Contenidos
¿Qué hacemos con todas las historias laborales que no son contadas?

En el transcurso de tus días laborables, tienes una colección de experiencias que forman parte de tu recorrido: momentos de logro, tensiones, aprendizajes y desafíos que tal vez no has compartido con nadie. Estas historias no contadas pueden volverse un baúl emocional que, aunque cerrado, sigue pesando y afectando tu manera de relacionarte con el trabajo.
Guardar estas experiencias puede parecer una decisión fácil, pero a largo plazo, esta práctica puede dificultar el disfrute de nuevas oportunidades y mantenerte estancado en percepciones pasadas.
Tú puedes transformar estas vivencias en lecciones valiosas, aligerando el peso emocional de lo que no se ha dicho y encontrando el crecimiento que acompaña a cada experiencia. Reconocer su valor, aunque no las compartas con otros, te permite integrar estas vivencias en tu presente laboral de una manera positiva.
¿Cuál es el impacto en el entorno laboral?

Las historias no contadas en el trabajo no solo afectan tu bienestar personal, sino también la dinámica general del entorno laboral.
Cuando todos acumulamos estas experiencias no compartidas, la comunicación se vuelve menos transparente y la confianza puede verse limitada. Como colaborador, tus experiencias impactan de alguna manera a quienes te rodean, porque llevan consigo actitudes, expectativas y emociones que pueden interferir en tu manera de interactuar y en tu contribución al equipo.
Tú puedes comenzar a observar cómo estas historias afectan tu desempeño y tus relaciones. Reflexionar sobre el impacto que tienen en tu vida laboral te ayuda a tomar decisiones más conscientes sobre qué deseas compartir y cómo procesar lo que has vivido. Cuando decides explorar y, en algunos casos, compartir tus experiencias, promueves un entorno laboral más abierto, donde la confianza y la comprensión crecen.
El poder de compartir experiencias laborales es un alivio emocional
Compartir tus historias laborales, especialmente aquellas que pesan emocionalmente, puede convertirse en una herramienta poderosa para aliviar la carga acumulada. Expresar una experiencia difícil o celebrar una victoria no reconocida libera las emociones retenidas y permite que las proceses con mayor claridad. Al abrirte y compartir, rompes la barrera del silencio que mantenía esas historias estancadas, facilitando que avances con mayor bienestar y perspectiva en el trabajo.
Además, puedes encontrar alivio de distintas formas: quizás conversando con un colega de confianza, expresándote con amigos o familiares, o incluso escribiendo sobre tus experiencias para despejar la mente. Cada pequeño acto de compartir ayuda a aliviar la carga emocional, lo cual, a su vez, fortalece tu bienestar personal y tu desempeño laboral.
Recuerda también que, siempre es valioso buscar apoyo profesional en salud mental y que esta es una decisión clave y constructiva. Un especialista puede ofrecerte las herramientas necesarias para entender mejor tus emociones y, al mismo tiempo, guiarte en el proceso de liberar aquellas historias no contadas de una manera saludable.
Por suerte, aquí en Neopraxis, contamos con una enorme diversidad de servicios psicológicos que podrán ayudarte a ti y a tus colaboradores, puedes consultar más información en nuestra página web, únicamente entra aquí.
¿Cómo y cuándo compartir nuestras historias laborales no contadas?
Elegir cómo y cuándo compartir tus experiencias laborales no contadas es esencial para que el acto de abrirte sea genuinamente beneficioso.
En este camino, considera las circunstancias y las personas con las que decides compartir. Puedes preguntarte si la historia sigue afectándote emocionalmente, si impacta tu desempeño actual o si podría fortalecer tu vínculo con alguien en particular.
Compartir en el momento adecuado puede convertir una experiencia pasada en una oportunidad de conexión y apoyo.
A continuación, te compartimos un interesante video, acerca de cómo lograr compartir estas historias laborales no contadas, desde la asertividad.
Aprendiendo a soltar: ¿Cuándo es mejor dejar ir nuestras historias laborales no contadas?
Hay experiencias que, con el tiempo, dejan de aportar valor y, en lugar de impulsarnos, nos frenan. Soltar estas historias no significa olvidarlas, sino liberarlas del peso emocional que puedan seguir teniendo en ti.

En este sentido, tú puedes evaluar qué historias realmente merecen ser recordadas y cuáles es mejor dejar ir para avanzar con mayor bienestar. La introspección te permitirá identificar aquellas experiencias que ya cumplieron su propósito y no necesitan seguir acompañándote.
A continuación te presentamos algunas técnicas que puedes aplicar en tu día a día para facilitar este proceso:
Técnica | Ejemplo |
---|---|
Escribir un diario | Al final del día, escribe sobre las situaciones laborales que te impactaron, esto te permitirá reflexionar y darles un cierre. |
Establecer conversaciones privadas | Habla con un colega o mentor sobre una experiencia pasada, solicitando retroalimentación o simplemente expresando cómo te sientes. |
Visualizar el impacto positivo | Piensa en una experiencia negativa y reflexiona sobre qué ganaste de ella; puedes anotarlo o simplemente reflexionarlo. |
Revisar y soltar | Dedica unos minutos para identificar las experiencias laborales que aún te pesan y toma una decisión consciente de soltar o compartirlas. |
Recuerda que al dejar ir lo que ya no necesitas, estarás más preparado para recibir nuevas experiencias y oportunidades, creando un espacio más positivo y productivo en tu vida laboral y personal.
Esperamos que esta información haya sido de gran valor para ti. Si te interesa conocer acerca de ¿Cómo asignar prioridades en el entorno laboral?, entra aquí.